lunes, 24 de diciembre de 2012

Felices fiestas

Con todo el cariño les deseo que pasen unas fiestas muy felices, rodeados de la familia y de mucho amor.

Qué el 2013 les traiga múltiples bendiciones, amor a raudales, mucha salud, trabajo y grandes satisfacciones.

Y qué el año que entra entre todos hagamos que el mundo sea un mejor lugar para nuestros niños.

Gracias por compartir conmigo un año lleno de aprendizaje y de experiencias maravillosas.



"Yo sola no puedo cambiar al mundo, pero sí pretendo al menos hacer una diferencia en el pedacito que me toca"

martes, 11 de diciembre de 2012

Carta a mi hija



Antes de morir hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado...
A disfrutar del amor,
a confiar en tu fuerza,
a enfrentar tus miedos,
a entusiasmarte con la vida,
a pedir ayuda cuando la necesites,
a permitir que te consuelen cuando sufres,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer valer tus elecciones,
a ser amiga de ti misma,
a no tenerle miedo al ridículo,
a darte cuenta de que mereces ser querida,
a hablar a los demás amorosamente,
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el crédito por tus logros,
a amar y cuidar la pequeña niña que hay en ti,
a superar la adicción a la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de todos,
a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia,
a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho,
a dar porque quieres, nunca porque lo creas tu obligación,
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo,
a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo,
a no imponer tu criterio ni permitir que te impongan el de otros,
a decir que sí, sólo cuando quieras y decir que no sin culpa,
a vivir en el presente y no tener expectativas,
a tomar más riesgos,
a aceptar el cambio y revisar tus creencias,
a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales,
a tratar y exigir ser tratada con respeto,
a llenar primero tu copa y justo después la de los demás,
a planear para el futuro pero no vivir en él,
a valorar tu intuición,
a celebrar las diferencias entre los sexos,
a desarrollar las relaciones sanas y de apoyo mutuo,
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades,
a aceptarte como eres,
a no mirar atrás para ver quien te sigue,
a crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos,
a permitirte reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón,
a no idolatrar a nadie, y a mí... menos que a nadie.
  

Jorge Bucay

viernes, 7 de diciembre de 2012

Otra de Moni

Contexto: 

Domingo por la noche, mamá y Moni muy muy cansadas, después de pasar horas en el super, luego subir todo a la casa, guardar, etc. La princesa de mal humor, se pone pesada y grosera, termina castigada sin poder ver la TV.

Ubicación: 

Mamá en el baño, la princesa en su cuarto.

Conversación: 

Moni: "La verdad yo no entiendo para qué me adoptaron".

Mamá: ¿Qué tanto andas diciendo chamaca?

Moni, corriendo hasta el baño: Qué la verdad no sé para qué me adoptaste si todo el tiempo me regañas y me castigas.

Mamá: Pues por eso, me andaba haciendo falta una hija que regañar y castigar.

Moni: jajajajjajajaja, pues ya la tienes

Cosquillas, risas, abrazos y besos. 


jueves, 6 de diciembre de 2012

Conversando con Moni

Hace un par de semanas Moni tenía que aprender una frase para un evento que tendrían en el cole con motivo del aniversario de la Revolución Mexicana. La dichosa frase no había manera de meterla en la cabecita de mi gorda, que ya de por si le cuesta trabajo aprender algo de memoria, y más si ese algo no le dice absolutamente nada. 

La frase en cuestión era: "La reforma agraria repartió tierras a los campesinos". 

Así que lo primero que hice fue explicarle una a una las palabras para que tuvieran sentido para ella. Finalmente la logró aprender y decirla en el cole al momento del evento. 

El otro día veníamos en el coche escuchando las noticias, estaban entrevistando al Secretario de Agricultura respecto a una reforma a la Ley Ejidal. El Secretario explicaba que las tierras ejidales pertenece a los campesinos,  etc., cuando de pronto mi gorda exclama, "Pero claro mami, la reforma agraria repartió la tierra a los campesinos". 

Ni les cuento que me hizo reír mucho, y me sentí feliz. Este hecho, que puede parecer bobo para muchos, demuestra que mi hija progresa, denota concentración, reflexión, que puede relacionar los hechos y que su memoria está progresando. Claro, la memoria para las cosas del cole, porque la memoria para el resto de las cosas no tiene ningún problema, es más, es sobresaliente. Recuerda cosas que pasaron hace muchísimo tiempo!!

Ya les contaré nuestras siguientes pláticas sobre la realidad política de nuestro país!! jajajajaj, amo a mi niña, me siento orgullosa, me sorprende enormemente y además me hace reír y me divierte mucho. 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Les comparto un tesoro

Buscando unos documentos, encontré esta carta que para mi marido y para mí representa un verdadero tesoro. Una carta que por si misma vale una vida como padres. 

Hace más de seis años, cuando estábamos completando el proceso para poder adoptar a nuestra nena, tuve que buscar tres cartas de recomendación que nos avalaran como personas. Tenían que venir de tres adultos o de tres matrimonios, que pudieran adjuntar una identificación oficial a la famosa carta, que nos conocieran de mucho tiempo atrás y nos pudieran avalar como personas honorables, etc.

Junto con mi marido, repasamos a nuestros conocidos pensando en quién sería nuestra mejor opción. Una tarde veníamos en el coche hablando del tema, cuando nuestro hijo, que entonces tenía 13 años, nos dijo que él quería escribirnos una carta. Yo le expliqué que necesitábamos cartas de adultos, etc, y él ya no insistió. En la noche, encontramos sobre la mesa del comedor la carta que aquí les comparto. Ya imaginarán nuestra emoción. En el DIF, institución mexicana que se ocupa de los asuntos relacionados con la niñez y la familia, la carta causó sensación. Fue LA CARTA. Nos dijeron que no necesitaban más recomendación que la que nuestro propio hijo nos daba.

La leo y releo y vuelvo a emocionarme como el día que la encontramos en la mesa del comedor.
Yo quiero recomendar a mis papás porque son muy buenos papás. Siempre me han dado prioridad en todo, para ellos los hijos son lo más importante, tanto su educación como su salud. 
Ellos me quieren muchísimo, y ahora que vino Mónica, me di cuenta de que ellos la quieren muchísimo. Mis papás siempre se han desgastado por darme lo que necesito: educación, diversión, salud...
Son estrictos cuando se requiere, pero cuando no, son muy buena onda. A nosotros nos encantaría que Mónica viniera a vivir con nosotros, porque ya nos hemos encariñado con ella, y ella con nosotros.
Carlos

Hasta la fecha me sigo preguntando qué entendía mi hijo por desgastarse!!



martes, 20 de noviembre de 2012

El amor incondicional

En la mayoría de los casos, nuestros hijos vivieron esa falta de amor al nacer, o en su primera infancia, y esa situación les ha dejado cicatrices muy profundas. Somos nosotros, los padres adoptivos, quienes les ayudaremos a aceptar y a asumir ese pasado doloroso, los guiaremos para iniciar este trabajo de duelo. Citando a Mónica Castañeda, hija adoptiva que actualmente trabaja el tema de la adopción: "Los expertos dicen, y estoy totalmente de acuerdo con ellos, que es de suma importancia ayudar a los niños a pasar por sus etapas de duelo, ya que no tienen la fuerza o entereza emocional para hacer este proceso por su propia cuenta. Si no reciben ayuda especializada y el apoyo de sus padres, podrían quedarse estancados en esta situación toda la vida".  
La mayor de las heridas -no haber sido amado por lo que uno era-
 no puede curarse sin el trabajo de duelo.

Alice Miller

Los seres humanos necesitamos alimento material y afectivo, cuidados y amor. Todo junto y en cantidades suficientes.

Con el alimento material y los cuidados sobrevivimos. Con el amor, vivimos.

Sin amor nuestro espíritu se marchita. Y, en grados de carencia afectiva extrema, es una certeza científica que el bebé muere.

Cuando el desamor no es extremo pero sí intenso, las consecuencias para el individuo pueden ser la inseguridad y desconfianza, el sinsentido, la obsesión, o la impulsividad, la tristeza, la depresión.

De ahí que necesitemos, sobre todo en el comienzo de la vida, un amor incondicional por parte de nuestros padres. Este tipo de amor implica, fundamentalmente, querer y aceptar al hijo por el simple hecho de serlo.

Cuando esto no sucede, el niño sufre. Entonces comienza una carrera imposible: la búsqueda del cariño de unos padres que no pueden darle algo vital, es decir, una mirada que confirme su existencia, un reconocimiento que potencie su capacidad, una aceptación que inyecte seguridad y confianza, un amor que infunda deseo de vivir, una aceptación que fortalezca la identidad. “Si no me quieren por lo que soy, entonces me querrán por lo que hago”, suele ser la apuesta.

Sin embargo, su empresa es imposible, porque no está en sus manos mover el deseo de sus padres. Este ha de nacer de ellos. Y si ellos no son capaces de amar sin condiciones, las consecuencias son tristes y lamentables para los hijos. 

Generalmente este tipo de niños se convierten en adultos que manifiestan un desarrollo emocional que no corresponde a su edad. Aún adultos dan la impresión de ser niños frágiles, desvalidos. Poseedores de una dependencia emocional dañina hacia las personas y hacia su entorno aún en detrimento de sí mismos.

Pueden ser personas muy eficientes y funcionales en lo operativo, en lo laboral, esferas en las que ponen todos sus afanes, a la que dedican toda su energía y en la que suelen obtener buenos resultados. Aunque dichos afanes y resultados no sean para satisfacción propia sino para que otros los reconozcan.

Suelen jugar el papel que los demás quieren que representen, pero sin permitirse expresar sus sentimientos, porque a esas alturas han perdido su relación con su verdadero ser, se han perdido a si mismos.

¿Cómo salir de dicho drama? ¿Cómo superar el no haber sido amado por lo que se era? No existen recetas. Pero sí guías. Encontrarse a sí mismo, identificar las motivaciones personales y recuperar la capacidad deseante que se traduzca en un plan de vida personal, es la clave.

Para conseguirlo, el epígrafe de este artículo nos da la llave: iniciar un duelo. ¿Cuál? El de reconocer y asumir el pasado. Lo cual implica aceptar que las cosas sucedieron así, que esos padres son los que tocaron, que no hubo oportunidad de escogerlos, que es todo lo que pudieron dar.

Se dice rápido y fácil. No siempre es así. Requiere tiempo, valor y, en ocasiones, apoyo terapéutico. El pasado no se puede cambiar. Lo que sí se puede hacer es resignificar dicho pasado, darle un sentido viable y posible. Para lo cual es necesario expresar los sentimientos, vivir un arrebato de tristeza, desilusión, enojo, impotencia, tal vez culpa.

Aceptar y asumir el pasado no significa someterse pasivamente a él. Significa tomarlo en las propias manos y convertirlo en otra cosa. Cambiar esa identidad frágil o fracturada o manchada o estereotipada, por una más poderosa, completa, integral. Se trata de realizar una metamorfosis con los propios recursos. Hacer de lo doloroso un recuerdo solamente.

Artículo de Gaudencio Rodríguez, Psicólogo y psicoterapeuta, miembro de la Red Estatal de Organismos a Favor de la Infancia del Estado de Guanajuato, México. 


lunes, 5 de noviembre de 2012

Hoy eres fiesta...

Hace 17 años murió mi papá, tenía una enfermedad terminal que en menos de un año se lo llevó. Su actitud frente a la muerte siempre fue muy abierta, a lo largo de esos meses tuvimos oportunidad de hablar mucho, de cerrar círculos, de repasar momentos alegres y tristes, de reírnos y de llorar, e incluso hasta de bromear frente a un acontecimiento que sabíamos que no tenía vuelta atrás. 

Unos cuantos días antes de morir, cuando ya veíamos que en cualquier momento perdería la conciencia, mamá nos reunió a todos y pudimos reírnos por última vez con él, abrazarnos y besarnos, agradecerle lo mucho que nos dio y decirle adiós. Después mamá le dijo "Ahora sí mi amor, cierra los ojos y déjate ir". Papá entró en coma y murió 4 días después.

Esta despedida es uno de mis grandes tesoros, un recuerdo que permanecerá grabado por siempre en mi corazón. Fue un acto de amor en el que la alegría y el agradecimiento imperaron por sobre la tristeza de perder a un gran esposo, padre y abuelo. Fiel reflejo de la familia en la que crecí, unidos en las buenas y en las malas, conservando el buen humor hasta en los peores momentos, hablando de todo de frente y sin tapujos. Una familia en la que los muy muy felices recuerdos nos han servido para enfrentar los momentos más duros, recuerdos que hacen que nuestros padres sean la ausencia más presente en nuestras vidas, recuerdos que son la base a partir de la cual los hijos hemos formado nuestras propias familias.  

Una tarde de domingo soleada y fría, en un cementerio lleno de flores, despedimos a papá. Yuca, mi hermano menor, leyó estas palabras que fue preparando mientras poco a poco nuestro padre se desprendía de este mundo y emprendía su último viaje. 

5 de noviembre de 1995
Papá:

Los que te queremos estamos hoy aquí reunidos para desearte un buen viaje, para decirte como lo hicimos antes, que vivir cerca de ti fue maravilloso.
Desde hace cinco años, con tu primer enfrentamiento a la muerte, y hasta hoy, nos has dado la más definitiva lección de vida: la de vivir intensamente cada minuto, amando a la vida y todo lo que de ella viene.

Hoy te has transformado en esas pequeñas formas de vida que diariamente nos regalabas: hoy eres música, esa música que tú nos enseñaste a amar y a utilizar como alimento del espíritu; hoy eres la entrega con la que transitaste por este mundo, la entrega que caracterizó todas las relaciones de tu vida; hoy para nosotros eres medicina, medicina que consolará y apoyará nuestros corazones en momentos difíciles y de felicidad; hoy eres la magia de vivir cada día, la magia de soñar y luchar por esos sueños, la magia de saber y la magia de sentir que nos estás escuchando.

Hoy eres paz, la paz con la que te vimos enfrentar este definitivo viaje, la paz de la bondad, la paz del desprendimiento. Hoy también eres fiesta, porque tú nos enseñaste que la vida es un evento que debe festejarse todos los días.

Hoy también eres un gran compromiso, el compromiso de ser grandes y buenos para pagarle a Dios, al destino y a la vida el haber tenido un esposo y padre como tú.
Nos quedamos llenos de cosas tuyas para compartir y cosas nuestras para compartir contigo. Nos quedamos llenos de ti.

Hoy los que te queremos estamos aquí reunidos para desearte buen viaje y para decirte lo intenso y maravilloso que ha sido y será haber compartido contigo la magia de vivir.

Gracias por todo.
Tu esposa Alejandra y tus hijos
Yuca
Como bien nos enseñaste con tu ejemplo, la vida es un evento que debe festejarse todos los días,Y HOY EN MI VIDA TU RECUERDO ES FIESTA, GRACIAS PAPÁ!!
Una de mis fotos favoritas con papá. 
Su mano temblorosa apretaba con fuerza la mía, transmitiéndome sus nervios, su nostalgia y su alegría mientras caminábamos juntos hacia el hombre que estaba a punto de convertirse en mi marido.